Cenicienta aún espera a su principe. Pero ha desechado la idea de que sea azul, lo quiere cálido. En un tono amarillo o verde. El rojo por alguna razón no la entusiasma.
De momento, se le ha ocurrido poco conveniente seguir esperando. Asi que pide un par de copas y le ofrece una al que ha pensado puede tener algo de alcurnia amarilla.
viernes, junio 24, 2005
Suscribirse a:
Entradas (Atom)