El calor que ha corrido por estos lugares, saca a relucir las pieles de las jovenes y tambien el tedio provocado por el clima. Junto con mi amigo specas, he pasado horas acostada frente a la catedral, viendo como un indigente dormia placidamente sin enterarse siquiera que ha sido modelo de algunos fotográfos aprendizes, que a cada momento van con su asesor a preguntarle sobre sabe dios que asuntos. Acostados ahi, nos dimos cuenta de lo placentero que es no hacer nada, (claro por un lapso de tiempo).
Frente a nosotros hay una fuente donde han llegado jovenes a mojarse y atrás de ellos una pareja invierte el tiempo en amarse. Nosotros simplemente continuamos disfrutando del placer de no hacer nada, hasta que juntemos ganas para levantarnos, ir por un jugo de caña que nos ayude a juntar fuerzas para concluir lo que aún no empezamos.
martes, abril 19, 2005
Suscribirse a:
Entradas (Atom)